Implantes Faciales

Estos implantes se usan para dar mejor balance a la cara.  Los implantes pueden ser sintéticos o de material autógeno como hueso, cartílago o piel.

Este procedimiento se pude hacer solo o en combinación con una rinoplastía (cirugía de nariz) u otro procedimiento facial.  El implante se pone en su lugar a través de una incisión en el párpado inferior, en el mentón, o por la boca.  Si se hace por la boca se eliminan las cicatrices externas, pero aumenta el riesgo de infección del implante.

Las complicaciones más comunes de estos implantes son infección y desplazamiento.  Si se infecta un implante sintético y no responde a un tratamiento con antibióticos hay que removerlo, y remplazarlo una vez se cure la infección.  Un implante autógeno suele salvarse con antibióticos solamente.

Si el implante se desplaza es necesario hacer una operación secundaria para ponerlo en su lugar.  Estas complicaciones no son muy comunes, pero ocurren en 1 de 20 implantes puestos.  En raras ocasiones el implante sintético puede disolver el hueso sobre el que reside, cambiando así el volumen adquirido.  Si esto llegara a pasar habría que cambiar el implante de posición, o utilizar uno autógeno.

El procedimiento se hace bajo anestesia local.  El período de recuperación es de 7 a 10 días si no surgen complicaciones.  Hay que usar una faja elástica por 3 a 5 días para eliminar movimientos innecesarios del implante.  El área se va a ver hinchada por unos días, y seguirá mejorando por un periodo de 3 meses.

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