La importancia de las limpiezas faciales profundas

Vivimos en un mundo moderno con un entorno lleno de polvos, gases, humo y muchísimos agentes que, más allá de afectar nuestra salud, afectan nuestra piel. A esto le sumamos el hecho de que el maquillaje diariamente va depositando impurezas en los poros. Un cuidado incorrecto de la piel puede desarrollar condiciones como acné o acelerar el proceso de envejecimiento.

Como cuidado diario es importante limpiar la piel y prepararla en la mañana y antes de dormir. El proceso correcto es el siguiente:

  1. Limpiar con gel o crema
  2. Aplicar tónico
  3. Aplicar hidratante

También recomendamos utilizar un exfoliador suave una o dos veces por semana.

Esta rutina mantendrá su piel limpia y cuidada, sin embargo es recomendable hacer una limpieza profunda que retire las impurezas que han penetrado más allá de la superficie para:

  1. Limpiar los poros
  2. Que la esteticista identifique otros problemas y ofrezca soluciones
  3. Compensar por las veces que no somos tan disciplinados con nuestra rutina
  4. Refrescar y relajar la piel
  5. Combatir el envejecimiento
  6. Renovar las células de la piel

Existen diferentes tipos de faciales como el tradicional, el cual limpia, extrae, exfolia e hidrata la piel.

Todo facial se puede combinar con tratamientos adicionales como ácidos, ámpulas o microdermabrasión para trabajar una variedad de condiciones.

También existen faciales más avanzados como el Hydrafacial, que emplea la tecnología Vortex™ para limpiar, exfoliar, extraer e hidratar. Al final del tratamiento podrás ver todas las impurezas retiradas de tu piel.

Conoce más de la tecnología de Hydrafacial aquí: https://edenesthetics.com/hydrafacial/